jueves, 20 de octubre de 2011

El origen de las tierras




Los primitivos pobladores de estas tierras pertenecían al pueblo Querandí: grupo semi nómada de gran contextura física y muy belicoso.

Con la conquista de América, España comienza a reducir a los indígenas y ocupar las tierras repartiéndolas por orden real entre los españoles más destacados.

En los comienzos este territorio pertenecía al Virreinato del Perú (allí se encontraba el metal precioso deseado por los españoles), por lo que Buenos Aires era un puerto de segunda categoría, que se utilizaba para el contrabando entre otras funciones. Más tarde sería dividido y se crearía el virreinato del Río de la Plata, con centro en Buenos Aires.

En el año 1615 el Gobernador Capitán General del Río de La Plata y Paraguay, Hernando Arias de Saavedra (Hernandarias), hace merced real, entregándole gratuitamente al conquistador español Pedro Gutiérrez una chacra[1] compuesta de 600 varas de frente por una legua de fondo[2]. Pedro Gutiérrez fue tesorero de la Real Hacienda, corregidor y alcalde de primer voto. Entre 1615 y 1618 fue Teniente General de la Gobernación. Fue padre de cinco hijos, frutos de su matrimonio con Mayor Humanides de Molina. Si bien no hay registros escritos sobre si la familia Gutiérrez habitó la zona o solamente la usufructuaba como chacra (Los primeros terratenientes vivían en la zona aledaña al puerto), fueron los primeros en construir una vivienda, en el lugar que hoy ocupa el Mercado Central de Buenos Aires.

En el año 1744 se realiza un censo[3] y la chacra poseía la siguiente población:

Blancos: Antonio Bargas, capataz y mayordomo, 38 años de edad.

Blancas: Ninguna.

Negros y Mulatos: Antonio (70), Juan (40), Gregorio (25), Alonso (70), Martín (72), Pedro (68) y Juan (12).

Negras y Mulatas: Juana (58), Maria (48), Francisca (60) y Rosa (40).

Pardos y Zambos: Ninguno.

Indios: (se halla situada la encomienda en este lugar de indios Mocobis) Isidro Gutiérrez (cacique) (40), Martín (7), Santiago (6 meses), Andrés de Arregui (50), Bartolo Alonso de Arregui (42), Nicolás Almansa (20), Calixto (8), Vicente (6), Felipe (7), Isidro Arregui (35), Antonio Francisco Arregui (32), Alejo de la Cruz (30), José de Cámara (30), Antonio (6), Tomas de Gutiérrez (20), Joaquín Monje (30), Francisco (7), Juan (6 meses), Andrés Luís (50), Nicolás Patricio (50), Domingo (12), Lorenzo Almansa (20), Domingo Guerreros (25), Juan Ángelo “Ángel” (4), Julián (1), Pablo Aguirre (20), Justo (6), Juan de Arregui (25), Eusebio (2), José Antonio Almansa (20), José de Arregui (44), Jetrudes “Jertudris” Castellano (35), Felipe (1), Andrés (4), Martín (2), Javier de Almansa (20), Juan Pablo (7), Baltaza de Arregui (24), Bernardo (4), Jacinto (3 meses), José Amansa (25).

Indias: Maria Josefa (36), Maria Josefa (40), Rosa Ignacia (30), Petrona (7), Antonia Ponce (30), Isabel (2), Maria Antonia (25), Sin Nombre (6), Sin nombre (6), Micaela (5), Juana Maria (2), Antonia Carabajal (28), Francisca Antonia (2), Juana de Arregui (50), Rosa de Almansa (28), Felipa (22), Maria (7), Josefa (6), Francisca (3), Juana Martín (3), Maria Josefa (1), Bernarda (20), Josefa (6), Josefa Arregui (46), Juana (7), Maria (5), Ignacia (3), Isabel de Arregui (28), Maria de Almansa (18), Ignacia de Almansa (20), Dominga Cáceres (20), Petrona (2), Ana Maria de Arregui (30), Maria Rodríguez (50), Jerónima (6), Micaela (22), Francisca de la Tijera (21), Juliana (3), Ventura Dillosa (30).

Mestizos: Ninguno.

Luego de casi dos siglos de ventas y transferencias, en el año 1776 compra la chacra Martín José de Altolaguirre, quien provenía de una conocida familia colonial, y era un destacado agrónomo, por lo que utilizó la chacra para realizar varios experimentos y estudios sobre agronomía. En aquélla época no existían alambrados, por lo que para aprovechar sus tierras, mandó levantar montículos o tapias de tierra[4] y plantas de cactus. Estas tapias formaban paredes que dividían su tierra en potreros. Esta innovación hizo que se conociera desde entonces a la chacra, como “Los Tapiales de Altolaguirre”[5]

El 25 de octubre de 1808, ante el Escribano Mariano García de Echaburu, Martín José de Altolaguirre, otorga escritura de venta de la chacra a favor de Francisco Ramos Mexía. Contaba la misma con 3600 varas de frente por tres leguas de fondo. La familia Ramos Mejía (como cambiaria el apellido a fines de siglo XIX) tendría en su posesión la chacra mas de cien años.

LA FAMILIA RAMOS MEJIA

El 20 de noviembre del año 1773 nace en Buenos Aires, Francisco Hermógenes Ramos Mexía Ross, quien era hijo de Gregorio Pedro Joseph de Santa Gertrudis Ramos Mexía y de María Cristina Ross, hija de un escocés. A los diez años de edad recibió una beca para estudiar en el Real Colegio Seminario de la Purísima Concepción de la Virgen (si bien Francisco había llegado al estado clerical, no estaba obligado al sacerdocio). En la Universidad de Chuquisaca, termina sus estudios en filosofía, pero no así los de teología. Se casa en La Paz, el 5 de mayo de 1804, con María Antonia Segurola, de 15 años de edad, hija de Ursula de Rojas Ureta y Alquiza, que muere de 21 años de edad al darle vida, y Sebastián Segurola y Olinden, quien fuera gobernador intendente de La Paz a fines de siglo XVIII. Fueron sus padrinos Isidora Segurola, hermana de la desposada, y su esposo Jorge Ballivian. Maria Antonia Segurola, aparte de ser joven y huérfana, era una rica heredera.

Francisco Ramos Mejía y Maria Antonia Segurota de Ramos Mejía.


El matrimonio regresa en 1808 a Buenos Aires, y María Antonia entrega como dote, 150 mil pesos fuertes, en dinero y joyas, con los cuales su marido compra la chacra de Los Tapiales, en los pagos de la Matanza, y una extensión de terreno de 250.000 hectáreas, en el pago de Monsalvo (actual Partido de Maipú).

Podría decirse que Francisco Ramos Mejía era un místico. Su educación teológica y filosófica lo llevó a crear una especie de religión que tomaba elementos de varias religiones. La obra que realizaba con los indios bien podría describirse como la de un evangelizador[6].

Francisco Hermógenes Ramos Mejía era un ser humano de alma pura, tenía un don carismático y benevolente que le adjudicó un respeto y liderazgo admirable. Trató bien tanto a indios como a blancos. Lo llamaban “el padre de la tierra”. Gracias a él se logró firmar el pacto de Miraflores, que declaraba la paz entre indios pampas y los criollos.

Sus opositores políticos comenzaron a temerle por su gran amistad con el indio. Se lo llego a acusar de que él realizaba bautismos y casamientos en sus chacras. Este hecho no pudo ser comprobado. La iglesia, con el padre Castañeda al frente, lo había marcado como peligroso. Sus adversarios también.

En medio de la cruenta lucha entre Unitarios y Federales, en el año 1829 tras su derrota en Puente Márquez, el General Lavalle se dirige en retirada y acampa en la chacra de los Tapiales. Luego de unos meses de estadía, y un histórico encuentro con Rosas en su estancia en la actual localidad de Virrey del Pino, en junio y agosto de 1829 firma el pacto de Cañuelas y luego el de Barracas, dando lugar así a la elección de Juan Manuel de Rosas como gobernador de Buenos Aires.

Francisco Hermógenes Ramos Mexía falleció en el año 1828 en su estancia Los Tapiales. El mismo día de su muerte, su familia inició los tramites para poder sepultarlo en el parque de la chacra de Los Tapiales. Pasaron dos días esperando el consentimiento para la inhumación. El cuerpo de Francisco Ramos Mejía continuaba en una de las salas de la chacra. Al tercer día, entraron a la sala ocho indios, tomaron el féretro con el cuerpo de Don Francisco y lo depositaron sobre una carreta. Fuera de la casona, los esperaban varios indios que formando un cortejo, siguieron a la carreta, la cual, cruzo el Río Matanzas, y se perdió en el desierto. Nunca se supo el lugar exacto en el que fue enterrado Don Francisco. Ese secreto murió con los indios[7].

Su esposa, se casa con su cuñado, el Sr. Idelfonso Ramos Mexía, previo acuerdo de separación de bienes.

La División de la Chacra de Tapiales

Fallecida Maria Antonia Segurola, el día 13 de agosto de 1860, ante el juez de primera instancia Dr. Alejo B. González, se presentaron los herederos de la misma que eran sus hijos: Matías, Ezequiel, Magdalena y Marta Ramos Mejía, solicitando se aprobara el convenio celebrado entre ellos a efecto de dividir la chacra de Matanzas, que constituye uno de los bienes pertenecientes a dicha testamentaria, en cuatro lotes de igual valor[8].

El terreno comprendido entre el Riachuelo de la Matanza y el Ferrocarril del Oeste, llamado Tapiales de Ramos, de acuerdo con el cual habían echado suertes para adjudicar a cada heredero, la fracción que le tocase, habiendo correspondido las cuatro fracciones designadas con los lotes Nros. 1,2,3 y 4, respectivamente a Doña Magdalena Ramos Mejia de Elia, Doña Marta Ramos Mejia de Madero, Don Matías y Don Ezequiel Ramos Mejía.

El 28 de agosto de 1860 el señor Juez Alejo González, ante el actuario J. Castellote, aprueba el convenio celebrado.

La fracción de tierras numero 2

La fracción de tierras número dos, que quedó en manos de Marta Ramos Mejia de Madero, estaba constituida por el perímetro de las actuales calles Av. Crovara, Av. General Paz, Río de la Matanza, y la Av. Boulogne Sur Mer.

El 13 de octubre de 1860, Marta Ramos Mejía de Madero vende un sector de la fracción 2 (87 Manzanas) al Sr. Tomas Scasso y Juan Ferrero, por lo que se ve reducida su propiedad.

Fallecida Marta Ramos Mejia, heredan en condominio el lote de tierras su esposo, el Sr. Francisco Bernabé Madero y sus hijos mayores y menores. El 2 de julio de 1885, estos solicitan la cesación de dicho condominio, mediante una nueva división. Como los hijos mayores de edad (Elena Madero de Artayeta Castex, y Maria Luisa Madero de Bustillos) ya le habían vendido a su padre su parte, solo restaba dividir las tierras entre éste y los hijos menores, por lo que el 14 de octubre de 1886, Francisco Madero de acuerdo con el tutor de sus hijos menores (el Sr. Francisco Ramos Mejía hijo), pide la división de las 530 cuadras que poseían, de las cuales le quedan 130 cuadras bajo su propiedad y el resto 80 cuadras a cada uno de sus hijos menores (Ernesto, Francisco, Alejandro, Francisca y Carlos Madero).

Cada uno de los hermanos Madero utilizaran su fracción de tierras con distintos fines, y el loteo de las mismas originaran los distintos barrios que componen hoy Ciudad Madero.



[1] Voz quechua, desconocida en España pero ampliamente difundida en Argentina y otros países latinoamericanos, que significa alquería o granja.

[2] Mensura Nro. 60, Dirección de Geodesia y Catastro de la Pcia. de Buenos Aires, 1860.

[3] Mario D. Tesler, “Partido de la Matanza, apuntes para su historia”, Separata del boletín de la Academia Nacional de Historia, Volumen XXXVII, Buenos Aires, 1965.

[4] Tapias: Tierra apisonada en un encofrado que se usa hasta el siglo XIX, técnica de tradición musulmana traída del sur de España. Moreno Carlos, Patrimonio de la Producción Rural, Buenos Aires 1998.

[5] Pico, José María, “Los Tapiales”, Revista “Todo es Historia”, Director: Félix Luna, nro. 239, Abril de 1987

[6] Algunos historiadores ven en el trabajo religioso de Francisco H. Ramos Mejia como el primer Adventista en la Republica Argentina.

[7]Revista “Todo es Historia”, Director: Félix Luna, “Los Tapiales”, de José Maria Pico, nro. 239, Abril de 1987

[8] Mensura Nro. 1.

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